Promoción de iniciativas de desarrollo sostenible territorial, con participación de jóvenes y mujeres en seis municipios de la Bahía de Jiquilisco, El Salvador

  • Zona geográfica: El Salvador
    Localización: Departamento de Usulután
    Fecha de inicio: 1/03/2014
    Fecha de finalización: 31/05/2016
    Entidad solicitante: Fundación ETEA
    Socio/s local/es: ASIBAHÍA, UCA El Salvador, Asociación Mangle, G. Cuenca Bahía de Jiquilisco
    Financiador/es: AACID
    Financiación aportada: 279.560,00 EUR
    Tipo de proyecto: intervención

El proyecto tiene como objetivo general coadyuvar al desarrollo sostenible territorial en la Bahía de Jiquilisco, a través de la participación social, el fomento económico y a la gestión ambiental asociada. Para ello, se centra en el objetivo específico de fortalecer la institucionalidad local y la autonomía económica en la Bahía de Jiquilisco, mediante el empoderamiento de estructuras organizativas sociales y ambientales, la participación de jóvenes y mujeres e implementación de prácticas ambientales.

La intervención se desarrolla en 6 municipios del departamento de Usulután (Jiquilisco, Jucuarán, Concepción Batres, Puerto el Triunfo, Usulután y San Dionisio) en El Salvador. Se trata de un territorio con una amplia tradición agrícola y acuícola, con una población ampliamente rural, cuya historia fue marcada por procesos de reasentamientos poblacionales derivados de la firma de los Acuerdos de Paz, que derivaron en altos índices de pobreza, exclusión y marginación social en detrimento de la calidad de vida de los pobladores de estos territorios, así como en un acelerado deterioro del medio ambiente. Aunque el territorio cuenta con una gran riqueza en recursos naturales, los sectores productivos enfrentan dificultades para consolidar un circuito de comercialización adecuado con sus respectivos nichos de mercado local y nacional, así como para el manejo adecuado de herramientas técnicas de mejora de la calidad de su producción sostenible. Si bien existe un importante capital social basado en un tejido de organizaciones comunitarias, aún hace falta articular redes y consolidar espacios de diálogo inclusivos en términos de género y juventud, aplicando herramientas de gestión que contribuyan a una mayor generación de valor cultural.

Imágenes del proyecto