Mejora de las capacidades de resiliencia de la población y sus medios de vida, para luchar contra la inseguridad alimentaria, afrontar las crisis de origen natural o antrópico y reducir las condiciones de pobreza, con un enfoque de equidad de género y derechos (Honduras)

  • Zona geográfica: Honduras
    Localización: Municipios de La Libertad, Las Lajas (Dpto. Comayagua), Victoria y Sulaco (Dpto. Yoro), de la cuenca del Embalse del Cajón
    Sector/es de actuación: Seguridad Alimentaria y Nutricional, Cambio climático
    Fecha de inicio: 2016
    Fecha de finalización: 2018
    Entidad solicitante: Fundación ETEA
    Socio/s local/es: Fundación Ayuda en Acción, Fundación para la Investigación del Clima, Instituto de Estudios del Hambre
    Financiador/es: AECID
    Financiación aportada: 45.360,00 EUR
    Dpto./Línea de investigación: Desarrollo Rural
    Tipo de proyecto: asistencia técnica

Esta consultoría de investigación se centra en la componente de mejora de las capacidades técnicas de instancias locales y nacionales para investigar y evaluar el impacto actual y futuro del cambio climático a partir de predicciones científicamente contrastadas a escala local. Estas capacidades serán fortalecidas a través de formación universitaria especializada sobre “Enfoques innovadores en la simulación del cambio climático y su impacto en la seguridad alimentaria”, pionera en Honduras.

Con los resultados de la consultoría se definirán estrategias comunitarias y planes municipales de adaptación al cambio climático para la protección de los medios de vida más relevantes (basados en el cultivo de café, maíz, frijol, ganadería, huertos y aves de corral) y se establecerán medidas para la protección de los recursos hídricos y otros vitales para la producción, el acceso y la disponibilidad de alimentos, con objeto de mejorar el desarrollo económico y social de las poblaciones viviendo en mayor vulnerabilidad.

El convenio, desarrollado durante el período 2015-2019, persigue la mejora de las capacidades de resiliencia de la población (organizada y no organizada) y sus medios de vida, para luchar contra la inseguridad alimentaria, afrontar las crisis de origen natural o antrópico y reducir las condiciones de pobreza, con un enfoque de equidad de género y derechos.