Las competencias y habilidades sociales en la educación secundaria y su papel en la integración del alumnado de origen migrante

 

competencias y habilidades sociales e integración del alumnado migrante en la educación secundaria

No es muy común que las investigaciones sobre adolescentes midan habilidades y características como la creatividad, el comportamiento estratégico, la paciencia, el gusto por el riesgo, la impulsividad, las redes de amistad y enemistad… Es el reto que se ha planteado lograr con este Estudio sobre habilidades sociales del alumnado de educación secundaria, llevado a cabo con financiación de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID) e implementado por la Fundación ETEA, con la participación de investigadores del Loyola Behavioral Lab, dirigidos por el catedrático Pablo Brañas Garza, y de otras universidades como la Universidad de Granada, la Universidad del País Vasco y la Universidad Carlos III de Madrid.

En total se han encuestado a 3.860 jóvenes de edades comprendidas entre 12 y 16 años, pertenecientes a 14 centros escolares andaluces, con el objetivo de apoyar la labor docente e implementar mejoras en la adquisición de sus competencias.

Estos datos se han obtenido a través de metodologías experimentales y de economía del comportamiento. Se realizaron preguntas y juegos propios de la Teoría de Juegos y sobre Redes al alumnado para medir sus características y cualidades específicas.

Amistad y generosidad, responsabilidad y paciencia

Los resultados son bastante reveladores. Se observa más paciencia, cautela y responsabilidad en los estudiantes más mayores (3º y 4º de ESO), mientras que los más jóvenes tienden a ser más impulsivos, impacientes y atrevidos. También tienen más amigos y son más generosos los alumnos de 1º y 2º de ESO. Además, se encontraron diferencias en género y en tipo de alumno; por lo general, las niñas son más envidiosas que los niños y los repetidores más impacientes.

aula integracion alumnado migrante educacion secundariaA medida que crecen, los jóvenes se vuelven más consistentes y reflexivos; piensan más, lo que les lleva a ser más cautelosos y desconfiados en sus relaciones, y también aumentan las cifras de aislamiento a medida que se van haciendo mayores. Esto se refleja en la salud mental de los jóvenes, que también empeora a medida que crecen.

Cultura e idioma, barreras de integración para el alumnado migrante

Otra de las partes fundamentales de esta investigación es la medición de la integración social de los menores. Para ello se estudian características como el conflicto, el bullying, la envidia o el altruismo.

Del total de personas encuestadas, el 10% son jóvenes de origen migrante, de primera o segunda generación. Hay un especial interés en los resultados de estos jóvenes, ya que este grupo a veces cuenta con más dificultades en la escuela, pues deben aprender la cultura y en algunos casos el idioma, además de hacer amigos. Desde el punto de vista del desempeño académico, el alumnado migrante tiene una mayor propensión a repetir curso, así como una menor probabilidad de obtención de calificaciones altas. En ocasiones, estas barreras les dificultan el proceso de integración y la escuela pasa de ser un mecanismo integrador a convertirse en un entorno hostil.

En cuanto a las redes de amistad o enemistad, el análisis revela que los estudiantes migrantes afirman tener un menor número de amigos y de enemigos. Sin embargo, no suelen acertar a la hora de identificarlos, ya que a menudo esta percepción no es recíproca.

Curiosamente, existe cierta tendencia a pensar que alguien sufre bullying por el hecho de ser migrante. Un dato interesante derivado del análisis de resultados es que en aulas con más de tres estudiantes migrantes se incrementa el nivel de cohesión social en el aula.

Un proyecto dirigido a reducir las desigualdades en la educación

A la hora de reducir las desigualdades en el ámbito de la educación es importante tener en consideración las diferencias y semejanzas entre estudiantes migrantes y no migrantes. Por ejemplo, el alumnado migrante es más propenso al altruismo, si bien muestra un menor nivel de paciencia. Además, los estudiantes migrantes muestran la misma expectativa de ir a la universidad que los estudiantes no migrantes, si bien tienen una mayor probabilidad de querer vivir en el extranjero en el futuro.

Este estudio parte de la hipótesis de que la exclusión social entre adolescentes tiene implicaciones tanto a nivel conductual como cognitivo y social. La investigación comenzó en febrero de 2021 y ha tenido una duración de 30 meses. Los resultados obtenidos serán útiles para implementar medidas que ayuden a reducir las diferencias entre el alumnado de origen migrante y sus iguales españoles.

En la interpretación de los resultados han colaborado varias organizaciones no gubernamentales especializadas en el sector de las migraciones, como Córdoba Acoge, Emet Arcoiris, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, la Fundación Don Bosco, la Oficina de Derechos Sociales de Sevilla, la Asociación Cordobesa para la Inserción de Gitanas/os Rumanas (ACISGRU) y la Asociación Hispano-Rumana de Córdoba Traian.

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Mapeo de competencias y habilidades sociales de estudiantes en el ámbito nacional

Los resultados de esta investigación se incardinan en un trabajo de mayor calado realizado por TeensLab, un consorcio formado por cinco Universidades españolas (Universidad Loyola, Universidad de Barcelona, Universidad Carlos III de Madrid, Universidad de Granada y Universidad del País Vasco), coordinado por el Instituto de Desarrollo-Fundación ETEA y el grupo de investigación Loyola Behavioral Lab, ambos pertenecientes a la Universidad Loyola.

Los estudios realizados por una veintena de investigadores del consorcio corresponden a resultados de diversos proyectos financiados en convocatorias públicas de investigación por la Agencia Estatal de Investigación, la Junta de Andalucía, la Unión Europea, el Gobierno Vasco, la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo o la Unidad de Excelencia María Maeztu.

Durante el pasado mes de octubre se realizó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid un evento para la presentación de resultados de los diversos estudios sobre el comportamiento de más de cinco mil adolescentes.