La Fundación ETEA contribuye a impulsar una campaña de incidencia para la aprobación de la Ley de Casas Refugio en Honduras

Las necesidades de las Casas Refugio hondureñas son muchas y a lo largo de varios años estas han establecido una Red para unificar esfuerzos e impulsar alianzas para diferentes coordinaciones e incidencias, siendo uno de los objetivos más importantes la elaboración de la propuesta de Ley de Casas Refugio que garantice el funcionamiento actual de las casas refugio y de los nuevos refugios a crear de acuerdo de necesidad.

La Fundación ETEA y Casa Hogar a través del proyecto “Atención y prevención de violencias de Género, Trata y Explotación Sexual Comercial en Santa Rosa de Copán”, financiado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID), han impulsado el trabajo de revisión y adecuación del dictamen para aprobación en el Congreso Nacional.

Esta acción contó con la participación de la Asociación “Calidad de Vida”, que impulsó la campaña de incidencia para la aprobación de esta ley con el respaldo del resto de casas refugio, y la Organización Intibucana de Mujeres “Las Hormigas”.  También se sumaron a este proceso OXFAM y TROCAIRE como agencias de cooperación. De manera local, la Red Contra la Violencia de Género, plataforma institucional desde donde se abordan los temas de atención y prevención de violencias de género del municipio de Santa Rosa de Copán, también se adhiere a esta campaña de incidencia, reconociendo la labor que Casa Hogar realiza como refugio referente en el occidente del país y la necesidad que tienen todos los refugios de contar con una Ley que garantice las atenciones y el funcionamiento eficiente de las mismas.

El papel de las Casas Refugio en la vida de las víctimas de violencia

Honduras cuenta con nueve casas refugio para mujeres víctimas de violencias de género. La lucha constante de los movimientos de mujeres y de algunos grupos de la sociedad civil es la que condujo a su creación y funcionamiento.

Un refugio para una víctima de violencia garantiza salvar su vida, recuperar su autoestima, sanar heridas desde el interior y redefinir una nueva manera de vivir libre de violencias. Estos espacios especializados de atención cuentan con personal multidisciplinar para brindar la atención adecuada a las mujeres víctimas de violencia junto a sus hijos e hijas menores de edad.