Rosalba Company en Guatemala: relato de una experiencia en investigación al servicio del desarrollo

Rosalba Company, durante su estancia en Guatemala.

 

Rosalba Company, investigadora del Departamento de Psicología de la Universidad Loyola Andalucía, habla por primera vez de su experiencia en Guatemala tras participar durante un mes en el proyecto que la Fundación ETEA – Instituto de Desarrollo de la Universidad Loyola está desarrollando en el país guatemalteco para promover el uso de herramientas innovadoras en la detección de dificultades en el desarrollo de menores en contextos desfavorecidos.

Rosalba ha estado realizando evaluaciones psicológicas a la población infantil de Santa Lucía la Reforma, “un pueblo pequeño caracterizado por su alto porcentaje de población indígena”, indica la investigadora. El trabajo se realiza en un entorno con importantes dificultades. “Los niños se desconcentraban muy rápido. Teníamos que hacer la evaluación en diferentes días, puesto que tenían una duración de dos horas. Si ya es difícil que los niños atiendan cuando tienen sus necesidades básicas cubiertas, imagínate allí que algunos niños iban a clase y tenían carencias alimenticias”, comenta Rosalba.

La violencia sistematizada es otro de los problemas presentes en la región guatemalteca y que tratan de abordar durante la investigación a través de un cuestionario para conocer cómo afecta este factor al desarrollo cognitivo de la infancia. Sin duda, para Rosalba este tema fue su primer choque con la realidad: “A nivel personal, me sorprendió mucho que en las jornadas de formación los directores de los colegios y los psicólogos de la Fundación Fe y Alegría nos comentaran realidades tan fuertes. La violencia es algo muy a la orden del día allí, y además los tipos de violencia son totalmente distintos quizás a los que podemos experimentar aquí”. El maltrato a la mujer, las agresiones sexuales y las amenazas con armas son algunas de las muestras de violencia más comunes en Guatemala, y aunque los niños no sean víctimas directas de estos tipos de violencia, su exposición diaria o el hecho de presenciar determinados actos violentos puede generar dificultades en su desarrollo cognitivo.

Según la investigadora, para poder implantar de manera adecuada un programa de evaluación que tenga en cuenta todos los elementos de este contexto desfavorecido es necesario, en primer lugar, que las necesidades básicas de los niños estén cubiertas. Además, es muy importante entender la cosmovisión maya, es decir, la manera en la que los guatemaltecos viven su identidad indígena, necesario para acercarse a la población rural. “Todos los niños hablan maya como lengua principal. Estamos haciendo una prueba piloto para ver si el hecho de evaluar a los niños en su idioma materno o no influye en las puntuaciones que obtienen en 3 pruebas del estudio que evalúan aspectos del lenguaje.” Explica Rosalba, quien también resalta la importancia de adaptar la evaluación a las características propias de la población, teniendo en cuenta la identidad indígena como parte del desarrollo personal de los niños y buscando respetar la misma a la hora de pensar en un plan de intervención.

Una investigación muy orientada al desarrollo

Como parte de su tesis doctoral, dirigida por el doctor Joaquín Ibáñez, investigador principal del proyecto, Rosalba está llevando a cabo una revisión sistemática sobre todas las intervenciones que se han realizado con niños que viven en condiciones de bajo estatus socioeconómico para estimular su desarrollo cognitivo, y pretende crear un programa de intervención que pueda aplicarse en diferentes lugares para que estos niños puedan desarrollar sus máximas capacidades.

El fin último de esta investigación es crear e implementar un programa de intervención para estimular el desarrollo cognitivo en niños que vivan en esas condiciones y que se pueda aplicar con poblaciones que tengan características similares. Por ejemplo, en Sevilla, en el polígono sur, una zona muy deprimida donde pueden vivir niños en características de pobreza. “Lo ideal sería crear un programa dentro de la escolarización, dentro de las horas de clase, y que los profesores las puedan llevar a cabo; medidas pequeñas que ayuden a estimular a los niños. Pero es un camino muy largo”, afirma Company.

Una experiencia transformadora

A nivel personal, Rosalba guarda en el recuerdo a todas las personas con las que ha compartido ese mes en Guatemala. Atraída por Latinoamérica desde que era una niña, puesto que su madre es colombiana, no olvida el cariño recibido por personas que “aun teniendo poco, te lo dan todo”, y considera un lujo poder aportar soluciones a su situación desde el ámbito en el que trabaja, tal y como lo describe ella misma: “Ha sido una experiencia de renovación vital que me ha aportado luz para ver que mi trabajo durante la tesis puede ir más allá y mejorar la vida de muchos niños y niñas.”