Un proyecto dirigido a la mejora del desarrollo cognitivo infantil en contextos socioeconómicos bajos

Rosalba Company y Joaquín Ibáñez durante una sesión de formación en Guatemala

 

La Fundación ETEA – Instituto de Desarrollo de la Universidad Loyola está desarrollando en Guatemala una iniciativa que persigue promover el uso de herramientas innovadoras para la detección de dificultades en el desarrollo de menores en contextos desfavorecidos.

Durante la reciente visita al país guatemalteco realizada por Joaquín Ibáñez, investigador principal de este proyecto y profesor del departamento de Psicología de la Universidad Loyola, y Rosalba Company, también investigadora del mismo departamento, ambos tuvieron la oportunidad de compartir con el equipo docente de los colegios de Fe y Alegría en Guatemala un catálogo de herramientas de evaluación del rendimiento cognitivo y comenzar con los pasos necesarios para adaptar dichas herramientas al contexto del territorio.

La iniciativa, financiada por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo, recogerá nuevos datos de investigación que permitan seguir adaptando las herramientas de evaluación cognitiva a la realidad de los diferentes contextos a los que se ven expuestos los niños en los países en desarrollo; mejorar el bienestar de estos menores en su vida diaria, y transferir este conocimiento a otros ámbitos para garantizar la difusión del proyecto por otros países y en zonas andaluzas con similar situación.

La influencia del entorno en el desarrollo cognitivo

Se ha demostrado que niños/as/adolescentes de familias con estatus socioeconómico bajo presentan dificultades en su desarrollo cognitivo y una merma en su rendimiento académico.

En línea con las razones explicadas por Joaquín Ibáñez en una reciente entrevista radiofónica realizada para Cadena Ser Córdoba, el contexto de crecimiento ejerce influencia sobre el desarrollo cerebral durante la infancia y se asocia a la forma en la que los niños y adolescentes procesan la información y se relacionan con las demás personas, con ellos mismos y con el entorno. “Existen multitud de variables que influyen en la forma en la que se desarrolla una persona. El área de residencia, así como el idioma que se utilice normalmente entre otras cosas, podría incidir en los valores obtenidos en las pruebas de medición del desarrollo cognitivo (memoria, lenguaje, etc.). Este rendimiento podría influir en la forma en la que la persona recibe apoyos educativos adecuados dependiendo de sus características y necesidades”, argumenta Ibáñez.

El caso de Guatemala

El propio Joaquín Ibáñez lo explicaba así en otra entrevista realizada para la Universidad Loyola: “Un niño español no tiene los mismos problemas o factores que influyan en su aprendizaje que un adolescente guatemalteco. En el mismo país también existen grandes diferencias entre las zonas rurales y urbanas. En Guatemala los niños de las ciudades viven rodeados de violencia muy explícita y sufren ansiedad y miedo lo que les influye en el colegio. Los de las zonas rurales están más afectados por la pobreza extrema y llegan a tener graves problemas de nutrición, el hambre lastra todo el proceso de aprendizaje”.

Ya en 2018, el informe “Las múltiples caras de la exclusión” elaborado por Save the Children revelaba cómo el disfrute de la niñez y el posterior desarrollo de los menores que coexistían con la pobreza, los conflictos y la discriminación podrían verse gravemente afectados e incluso interrumpidos. En dicho informe, Guatemala estaba a tan solo 23 puestos del país en el que peor afectan a la infancia amenazas relacionadas a la salud, la educación, el trabajo, el matrimonio, los partos y la violencia infantiles.

Una iniciativa innovadora en el ámbito educativo

Por todo ello, el proyecto busca adaptar las herramientas de evaluación del rendimiento cognitivo a estos entornos, incluyendo factores como la identidad indígena y la diferenciación entre contexto urbano y rural, en los que se encuentran los alumnos guatemaltecos (6 a 17 años) de colegios Fe y Alegría ubicados los municipios de Villa Nueva, Santa María Chiquimula y Santa Lucia La Reforma.

Se trata de un estudio innovador que quiere formar parte del Programa de mejora y calidad educativa que tanto Fe y Alegría Guatemala como la Federación Internacional de Fe y Alegría están desarrollando para mejorar la calidad educativa a través de la formación de los profesionales de los centros relativa a la utilización de estas herramientas con el objetivo de detectar y prevenir las dificultades en el desarrollo de los menores.